El actor estadounidense Sylvester Stallone se declaró
en un tribunal de Sydney culpable de introducir ilegalmente
hormonas de crecimiento en Australia el pasado mes de
febrero, confesando que fue un "terrible
error".
"Un extraño y realmente desafortunado
incidente ocurrió cuando entré en vuestro
país. Cometí un terrible error, no porque
pretendiera engañar a nadie, sino porque desconocía
vuestras leyes", dijo el artista en una
carta dirigida al tribunal y leída por sus abogados
y que difunde hoy el diario "The Sydney Morning
Herald".
El actor de 60 años, que viajó a Australia
para presentar la última entrega de la saga "Rocky
Balboa", pidió perdón a la
corte de justicia y a los australianos.
"Nunca fue mi intención violar las
leyes y me doy cuenta de que debía de haberme informado
adecuadamente de vuestra normativa aduanera",
prosiguió el artista, quien ofreció a modo
de explicación, que no de excusa, que los doctores
le prescribieron hace años hormonas de crecimiento
y testosterona legales en Estados Unidos para una dolencia
que no reveló.
"Bajo supervisión médica,
continúo usando ambos medicamentos. Llevaba en
mi equipaje una significante cantidad de ellos porque
iba a pasar tres meses en Tailandia", relató
Stallone.
"Cuando llegué a Sydney -prosiguió-,
las medicinas no estaban escondidas y sin dudarlo mostré
todos los medicamentos a los funcionarios de aduanas".
"Los agentes de aduanas inspeccionaron la
testosterona y me permitieron pasar las medicinas. Nunca
he apoyado el uso de drogas ilícitas y no he cometido
actos ilegales en toda mi vida", agregó
Stallone.
En una vista judicial anterior, el departamento de Aduanas
testificó que detectaron en el equipaje de Stallone
cinco cajas de "Jintropin", una hormona sintética
cuyo nombre genérico es "somatropina"
y que está prohibida en Australia.
El artistas declaró en la inspección aduanera
que no llevaba productos prohibidos, tales como
"medicinas, armas de fuego, esteroides, ni drogas
ilegales".
La pena máxima por ese delito en Australia es
una multa de 91.080 dólares.