En un mar de lágrimas y al grito de “mamá”,
Hilton ingresó el viernes en un centro penitenciario
de Los Ángeles, tras pasar una noche en su mansión.
Paris Hilton está "aprendiendo y creciendo"
en prisión y asegura que no apelará la sentencia
de 45 días que se le impuso por violar la libertad
provisional tras conducir bajo los efectos del alcohol
en septiembre pasado. La joven de 26 años, heredera
del imperio hotelero Hilton, señaló en un
comunicado divulgado a última hora del sábado
y del que se hizo eco ayer la prensa local que le ha ordenado
a sus abogados que "no apelen la decisión
del juez" y que su intención es "cumplir
todo el tiempo en la prisión del condado de Los
Ángeles".
En un mar de lágrimas y al grito de "mamá",
Hilton ingresó el viernes -por segunda vez en una
semana- en un centro penitenciario de Los Ángeles.
La joven volvía a la cárcel tras pasar una
noche en su mansión de estilo mediterráneo
en Los Ángeles donde el "sheriff" del
condado, Lee Baca, decidió que podía trasladarse
para continuar su condena en arresto domiciliario con
una tobillera electrónica que controlara sus movimientos.
Baca tomó esta decisión tras consultar
con médicos y abogados sobre una dolencia médica
de la joven sin determinar y que, según los medios
de comunicación, es una crisis nerviosa.
Pero el juez Michael Sauer anuló esa decisión
y decretó su reingreso en prisión. El magistrado
argumentó que el problema de salud de Hilton podía
ser tratado en la cárcel. "Estar en la cárcel
es, con mucho, lo más difícil que he hecho",
dijo Hilton en su comunicado.
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