Un mito. Muchos creen que el jugo de arándano
(‘cranberry juice’) es la solución
a este malestar. Sin embargo, los expertos dicen que no
es realmente efectivo para tratar la infección.
Popularmente la llaman la enfermedad del mal de orín
y para muchos es bien conocida porque la han padecido
o porque han escuchado que otros se quejan de ese malestar.
Se trata de una infección en las vías urinarias
que provoca un fuerte dolor en la vejiga, tanto que llega
al grado de producir escalofríos y fiebre. Quien
la padece siente las ganas de orinar y no puede, y cuando
logra hacerlo es en pequeña cantidad y con un enorme
ardor.
El urólogo Miguel Martínez, director del
Centro Médico White Memorial, ubicado en el Este
de Los Ángeles, señala que esta enfermedad,
común en hombres y más frecuente en mujeres,
tiene mucho que ver con errores comunes en la higiene
e incluso con el tipo de comida que se consume y la contaminación
del medio ambiente.
La cistitis, término médico de la enfermedad,
es un padecimiento lleno de mitos y realidades que , de
no atenderse, podría generar serios problemas de
salud.
El doctor Martínez dice que ahora se sabe que
el medio ambiente, específicamente la contaminación
del aire, tiene mucho que ver con la cistitis porque provoca
la inflamación de la vejiga.
Las bacterias que logran entrar en la vejiga son eliminadas
durante la micción, pero si por algún motivo
permanecen allí, crecen y se multiplican con mucha
facilidad, lo que origina la infección.
De acuerdo con el experto, la incidencia es mayor en
mujeres porque la uretra es más corta y está
más próxima al ano que en el caso de los
hombres.
Seis de cada 10 mujeres en este país han sufrido
en algún punto de sus vidas de infección
en las vías urinarias (UTI), según datos
del Instituto Nacional de Diabetes, Enfermedades Digestivas
y del Riñón (NIDDK) .
En los hombres afecta especialmente a los mayores de
edad que presentan algún tipo de agrandamiento
de próstata. Al obstruir el flujo de la orina y
no lograrse un vaciado total de la vejiga, ésta
es más susceptible de infectarse.
Los menores de edad tampoco se escapan de este
padecimiento.
Según el pediatra Duel Barry, con especialidad
en urología y práctica en el Hospital de
Urología Infantil de la Universidad del Sur de
California (USC), en el caso de los niños se debe
a problemas en el nacimiento.
"Puede ser alguna obstrucción en los riñones,
la vejiga, problemas relacionados con el reflujo o los
nervios, y niños que nacen con espina bífida.
En el caso de los chiquitos, esta enfermedad es frecuente
tanto en niñas como en niños, y sus causas
son muy diferentes a las de los adultos", explicó
el experto.
Cualquier factor que obstruya el flujo de orina en la
vejiga aumenta el riesgo de padecer cistitis como: introducción
de instrumentos en las vías urinarias como catéteres,
los tampones cuando no se cambian con frecuencia y también
la diabetes.
Las relaciones sexuales pueden aumentar el riesgo en
las mujeres porque las bacterias pueden entrar a través
de la uretra.
La cistitis intersticial (CI) es una condición
inflamatoria crónica en la pared de la vejiga y
se cree que no es causada por una bacteria.
A diferencia de la CI, la cistitis común generalmente
se trata con éxito usando antibióticos.
Cuando la infección no se atiende debidamente,
podría extenderse a los riñones, afectar
la vejiga y provocar otras enfermedades.
Marisela Ramírez tenía 17 años
cuando experimentó por primera vez lo que era la
cistitis.
"No sabía muy bien de qué se trataba,
pero tenía unos dolores horribles y me negaba a
ir al médico. Pensé que pasaría pronto,
pero no fue así", cuenta Ramírez, residente
de La Puente.
Dice que en ese momento su madre le decía que
se debía a que tomaba demasiadas gaseosas durante
el día.
"Lo raro era que sólo ingería dos
bebidas como máximo, aunque tampoco tomaba demasiada
agua", comenta.
Cuando comprobó que su padecimiento no era precisamente
por tomar gaseosas y que tampoco le disminuía el
malestar por ingerir jugo de arándano (cranberry),
no le quedó más remedio que acudir al médico.
"Siento que quedé muy perceptible a padecer
cistitis, pero ahora he aprendido cómo evitarla",
asegura.
La uróloga Larrian Gillespie, autora del libro
No tienes por qué vivir con cistitis (You Don’t
Have to Live With Cystitis), dice que muchas mujeres no
comprenden que deben emplear medidas preventivas para
detener la infección.
"Con algunos cambios en su estilo de vida puede
ayudar a prevenir esta enfermedad o evitar que sea tan
recurrente", comenta la experta.
Los urólogos Miguel Martínez y
Larrian Gillespie hacen varias recomendaciones para evitar
la cistitis:
- Mantenerse hidratada. Una vez que la bacteria está
dentro de las vías urinarias, debe salir. El agua
le ayudará a orinar con frecuencia y eso provocará
que se deshaga de la bacteria. Es recomendable que una
mujer orine entre siete y ocho veces al día.
- Mejorar la dieta. No comer exceso de carnes rojas y
comidas procesadas —las llamadas "comidas trans"—,
porque los ingredientes que contienen podrían traer
la bacteria que provoca la cistitis. Aunque esté
muy ocupada, cansada o le dé flojera ir al baño,
orine cada vez que su cuerpo lo necesite.
- Aguantarse las ganas de ir al baño no causa
directamente la infección, pero sí genera
una sobrepresión que puede dañar la vejiga
y hacerla más vulnerable a la bacteria.
- Cuide su espalda. La tensión en la parte baja
de su espalda podría afectar el flujo de orina,
lo cual podría ocasionar que orine de manera irregular.
- Los tampones. Si los utiliza, cámbieselos con
frecuencia, es preferible después de orinar.
- Tome vitamina C: una cápsula diaria de mil miligramos
de vitamina C puede ayudar a inhibir el crecimiento de
alguna bacteria.
- ¡Cuidado con el jugo! Los arándanos contienen
un ácido antiséptico natural que ayuda a
prevenir la adhesión de bacteria en las paredes
de la vejiga. Sin embargo, Gillespie dice que aunque el
50% de las mujeres trata el padecimiento con este líquido,
el jugo de arándanos no es realmente provechoso
para tratar la infección al momento de padecerla,
porque sus ingredientes son incapaces de destruir la bacteria.
Además, los arándanos hacen ácida
la orina y puede causar más dolor.